Carta del Presidente

logo

 

Estimado Socio:

Finalizado el año 2016, y finalizados, casi, los dos años de mi mandato (convocaremos

elecciones a Junta Directiva el próximo mes de abril) me dirijo a vosotros con motivo

de la próxima Asamblea Extraordinaria (celebraremos tres hasta el mes de abril) para

trasladaros mis sensaciones y opiniones en relación a mi aportación en este período, la

situación actual de la Casa y su futuro próximo.

Como ya sabéis, decidí convertirme en Presidente de esta Casa en una situación difícil,

que la mantenía al borde de la desaparición, ante una gravísima situación económica y

diferencias claras en la masa social.

Mi convencimiento personal en poder solventar estos dos importantes problemas me

hicieron tomar la decisión de situarme al frente y pelear por conseguirlo, para ello,

necesitaba de la colaboración de todos y mucha suerte, todos éramos conscientes.

Los principios fueron buenos, conseguimos solventar la situación de Arráiz dando una

salida adecuada al inquilino que se marchaba, logramos nuevos inquilinos que

actualizaron las instalaciones y defendían un proyecto claro de desarrollo de la misma,

alquilamos el Restaurante de Zabálburu, alquilamos la taberna Zarra, conseguimos un

préstamo hipotecario para hacer frente a las obligaciones económicas urgentes,

recuperamos la celebración de ferias, mejoramos la relación con las instituciones…

Logramos así en un período corto de tiempo darle una solución al problema más

acuciante, la situación económica, y definimos al mismo tiempo un proyecto de

viabilidad acorde a la realidad actual y necesario para garantizar el futuro.

No hemos tenido demasiada suerte, ni hemos sido capaces de lograr la colaboración

de todos.

La imposibilidad de formar una Junta Directiva activa y efectiva, el encontronazo

continuo con la oposición a mis planteamientos, los cambios constantes en los

miembros de la Junta, alguna dimisión, incluso una especie de “moción de censura”,

las dificultades con los vecinos de la Comunidad de Propietarios, actuaciones faltas de

ética y compromiso, la pérdida del alquiler de Arráiz, la mala decisión de cambiar a los

inquilinos de Zabálburu provocada por las actuaciones de la Comunidad, me han

impedido desarrollar y conseguir, hasta ahora, lo que realmente quería para esta Casa.

Cómo última solución, y después de un arduo período de negociación, creí encontrar la

solución adecuada, por lo menos para el problema económico, la permuta de los

locales de Zabálburu. Finalmente, la suerte tampoco ha estado de nuestro lado.

La solución propuesta, aprobada en Junta y posteriormente en Asamblea, se nos

presenta como una bomba de relojería para los intereses de esta Casa, por lo que en

Junta Directiva, celebrada el pasado 15 de enero, hemos decidido no proceder a la

firma definitiva del acuerdo de permuta, decisión que deberá ser refrendada por todos

los socios en la próxima Asamblea Extraordinaria.

Me queda poco tiempo de mandato, hasta Abríl, y es mi intención, en este breve

plazo, seguir trabajando para encontrar la solución adecuada y definitiva al acuciante

problema económico, no sé si lo conseguiré, pero si os puedo garantizar, como hasta

ahora, mi compromiso y trabajo para lograrlo.

Para ello estoy ya tomando decisiones, recuperar a algún miembro válido para la

Directiva, prescindir de otros, encontrar alguno nuevo e iniciar nuevas acciones que

nos permitan encontrar el camino adecuado.

Espero, y deseo, dirigirme a vosotros en la Asamblea del mes de abril, con el trabajo

terminado, después Dios dirá.

Fdo. José A. Rodríguez Valado

PRESIDENTE

Comentarios

Comentarios